El diseño en función del pensamiento

Avedon

Abra los ojos, y vaya a estudiar. Ojala le vaya bien en la Psu. Postule a carrera tradicional en universidad estatal. Sea mechón, pida dinero, y gastelo. Siga estudiando. Vaya a fiestas. Beba. Fume. Estresese. Busquese la practica. Trabaje. Ascienda. Conozca a alguien, y casese. Tenga hijos. Pida crédito. Haga viajes. Sea infeliz. Pague sus cuentas. De vez en cuando exprese su amor en un día comercial. De regalos en Navidad. Regale una rosa en San Valentín. Tenga hijos sanos. No diga groserías, no es lindo. No ingiera cosas, no esta permitido. Ayude, sea bueno, sonría. No robe. Aisle al raro, endiose al famoso. No confíe. Crea en Dios y su cielo, sino vayase al infierno. No tenga sentimientos impuros hacia su mismo sexo. Crea en el gobierno, y la iglesia. Ríase de lo diferente. Levantese temprano. Vista a la moda. Pase por la vida, sin vivir.


El vivir en sociedad, es una de las cosas que más influye en nuestra realidad, el no-decir, no-pensar, repetir lo ajeno, el reproducir lo bello, el alejar lo indecoroso, apegarnos al imaginario social de lo “correcto”,  nos permite vivir cómodamente en una cuestionada “libertad”. Reproduciendo lo que los demás consideran como bello, lo que la sociedad acepta.

En cuanto a la disciplina que nos reune, el diseño, reproducir lo que la sociedad considera bello, aceptable o cómodo, es parcialmente correcto. ¿Por que planteo esto?  Porque el diseñar, es un retrato perecible de un contexto y una época determinada, y el cual reproduce los valores estéticos, sociales o morales de este periodo histórico.

Sin embargo, como dije anteriormente, esto es sólo parcialmente correcto. Una parte importante de nuestra formación – y de nuestra salud mental- es el hecho de pensar, criticar y proponer. Parte de nuestra misión como diseñadores- y antes aún, como personas- es cuestionarnos, y ser elementos transformadores de la época en que vivimos, de nuestro contexto. Cada pensamiento, puede usar el diseño como herramienta de expresión. Como mecanismo que, en sí, no construye realidades, si no más bien determina pensamientos que a su vez crean nuevas realidades. Y como nuestro profesor Claudio Cortés dice tan seguido “La mente es la que realmente cosntruye nuestra existencia”

Es por esto, que en esta sencilla reflexión, les invito a re-afirmar nuestra existencia, a ser capaces de crear pensamientos renovados acerca de lo bello, de lo bueno y lo malo, a ir más allá de lo considerado para nuestra profesión. Les invito a mezclar, a sacar a flote todo aquello que nuestro pensamiento crea, y a utilizar lo que nosotros creamos por diseño, como herramienta que no todos tenemos para expresarnos. Empezando por uno mismo, se puede transformar todo. Tenemos la capacidad de cambiar nuestra realidad, de contradecirnos, destruir nuestros miedos, sentir más amor y ser más felices.

Hoy y mañana, con todo o nada que perder, usemos el pensamiento como forma de representar nuestra identidad como seres únicos e irrepetibles.

(1)Fotografía de Richard Avedon



  1. Pamela on Miércoles 8, 2009

    me gustó mucho!!

  2. Valentina on Miércoles 8, 2009

    Me gustó, lo mejor!
    Sería bueno que pudiéramos aplicarlo de manera subconsciente.

  3. conifeliz on Miércoles 8, 2009

    Esty en marketing 2, muy…MUY dsp de q publicaste esto, jaja no me habia metido al blog. me gusto lo q escribiste. easy and beauty… como deberia ser tb nuestra filosofia de vida. jajaja