El Diseño Gráfico como disciplina que se dirige a la creación y proyección de mensajes visuales contempla actualmente diversas necesidades, ya sean estilísticas, informativas, de identificación, de organización, persuasivas, de código, de producción y de innovación. Lo que nos demuestra que es una disciplina que se puede aplicar en diversas áreas y que puede aportar de diversas maneras llegando asumir roles muy importantes tanto de gestión como de aplicación. Pero ¿Por qué la visión del diseño se limita tanto a la cultura del “monito”?.
Si es cierto la imagen entra más fácil que la palabra, pero no por eso se debe limitar al diseño a simplemente una aplicación gráfica, la cual muchas veces como decía José en el post anterior coincide con una moda, en la cual se toma como referente el diseño europeo y se adapta a nuestro contexto, ¿Por qué no aprovechar nuestra cultura en el diseño de piezas gráficas?
Es aquí donde tomo como referente al diseñador alemán Gui Bonsiepe, quien plantea una visión distinta del diseño integrando las necesidades y el usuario como un aspecto relevante a la hora de diseñar.
En su libro “El diseño desde la periferia” plantea la aplicación del diseño a favor de necesidades reales, en donde destaca lo “inacabado” de nuestro continente en comparación con Europa, abarcando el tema desde una perspectiva positiva, al ver esto como un amplio mundo de posibilidades para el desarrollo del diseño tanto en su metodología, en sus áreas de investigación y aplicación.
Bonsiepe hace su aporte argumentando que primero debe pensarse desde el contexto, desde los países, desde las culturas y las realidades propias, y plantea una nueva consideración del diseño en los países del tercer mundo ocupándose de la transferencia tecnológica, la ecología, la dependencia y la identidad cultural.
A la vez destaca en un libro posterior ( “Del objeto a la interfase”) la importancia del usuario, que creo que a veces se deja de lado en el diseño gráfico enfocándonos mucho en la estética y no nos preocupamos tanto de la funcionalidad el siendo esta la persona que necesitamos enfocarnos para encontrar las necesidades, y dificultades que pueda tener en su interacción con lo que le rodea, centrándonos en el uso, la funcionalidad y eficiencia del diseño ya sea en su aplicación gráfica como en su gestión, aportando en otras disciplinas o podemos tomar como ejemplo el aporte del diseño en el trabajo de consultoría realizado recientemente en taller.
Esto quiere decir que como diseñadores nuestro trabajo consiste en encontrar la forma de facilitar el contacto entre las personas y su contexto, en el caso del diseñador grafico la interfase será el espacio entre la persona y la información y se debe preocupar de cómo presentarla para que sea captada de la mejor manera y en el caso del diseño industrial el estudio será entre el objeto y el humano.
Con esto hace un aporte incentivándonos a ampliar nuestro campo de trabajo, atrevernos a experimentar e interactuar con otras áreas, personalmente no creo que por el echo de estudiar diseño gráfico tenemos que trabajar dentro del limite del “diseñador gráfico”, creo que es una herramienta que nos da una visión de las cosas pero que la podemos aplicar en lo que más nos guste.
Para terminar les dejo un dato de un libro, sobre un tema que me gusta mucho, se llama “Espacios diseñados por artistas gráficos” que trata de diseñadores gráficos que salen de los limites de su profesión para realizar proyectos de diseño de interiores en colaboración con arquitectos, donde descartan la percepción convencional del espacio y transforman el grafismo en un elemento tridimensional aprovechando la tecnología digital.